martes, 23 de julio de 2013

Te esperaré. Juan Barroso.

Oleo: Jaime Picazo Garcia.

Te esperaré detras del último latido
allí donde todo lo amado se eterniza ,
ni tu ni yo tendremos que jurarnos nada,
el silencio nos dirá lo que el olvido dijo.

Es un rincón del agrado de las musas,
lugar donde besos no riman con poesía,
como orillas de cristal la luz del día
se oculta debajo de tu blusa,
igual que el sol el último verano.

No es un triste lugar para los tristes,
los alegres le llaman la otra vida,
no es peor que aquel de donde vengo,
eternidad he sido antes que carne,
mucho anterior a todo lo creado.

Antes de ser este ser que ahora no soy
compartí contigo, que aun no eras,
la infinita brevedad de lo increado,
tu bajabas los ojos que serían
cegadores del sol aun no nacido.

Si hubiera podido haberte dicho Amor,
Abrazarte antes del primer latido,
antes que el amor se envileciera
en este mundo material al que vinimos.

Apesar de todo no pierdo la esperanza,
te esperaré detras del último latido,
donde todo de nuevo se eterniza
y no tendremos que jurarnos nada,
el silencio te dirá si nos quisimos.

Juan Barroso @2013.

viernes, 19 de julio de 2013

Algas y más algas. Juan Barroso

Algas y más algas
y el alcohol y el tabaco
y una mangera infinita
de tristeza amarga
y negra entre las manos.
en un mar sin agua.
Sobre todo algas.
Algas de voz sobre la boca
algas en los pies,
tardes con algas,
y sonidos de algas
con la tarde a mis espaldas,
como una campana larga.
Una tarde de algas y más algas.
sinceramente larga.
Contigo y el reloj que no tengo,
y el retraso expres
de una ciudad detras
y el supermecado en frente.
Sobre todo sobra gente.
¿Como decirte mi estado?
Que estoy aquí,
en esta tarde larga,
una tarde de algas y más algas.
Amarga tu voz junto a la boca
en ausencia de miel
sobre todo si callas
y tu silencio son algas
sonidos de algas y más algas.


Juan Barroso @1977
 

Un vacio de poeta. Juan Barroso


Un vacio de poeta
cuando mira el papel
esperando a que el verso
le comience a llover.

Y la lluvia no llega.

De lo no vivido
¿que te puede contar?
tan solo lo leido
de algún otro poeta
que a su vez leyó
a un tal de Santillana.

Sin conocer serrana
¿que te puede decir?

Un poeta ordenado
que cosecha palabras
y las cuida y las labra,
y las pone al mantel.

Con el verso servido
el poete se piensa
más allá de la rima
¿que te puedo ofrecer?

Que no escribo poesía,
yo no tengo palabras,
que pongo sobre blanco
lo más negro del alma.

Mi temor de poeta
yo te puedo decir
que sobre mi ha llovido
todo Lorca una tarde
y este corazón cobarde
¿que te puede decir?

Juan Barroso @ 2013

lunes, 15 de julio de 2013

Pinar en Cáceres. Juan barroso


Pinar en Cáceres

Sobre el pino talado
abrasada al amor
de este verano
tu, incienso de piña

da por bueno el pasado
resina de invierno
abandonada a tu suerte
buenos  fueron los días


bella y vacia
sobre el tronco
descansa
ya todo ha sido

una entrega al amor
tu ya te has dado
ya todo ha sido
yo te he encontrado

me he mirado en tí
en tí me reconozco
ya mi tronco talado
me ofrezco a la carcoma
que enferma al pino

embelleciendo la imagen
de lo que ha sido
te tomo como amiga
soñando tu perfumen
en ti me anido.

Pinar en Cáceres
y arbol dormido
tu semilla  oscura
¿donde ha caido?

da por bueno el pasado
lo que será no ha sido
sobre el tronco descansa
ya todo ha sido.


Juan Barroso @ 2013

sábado, 6 de julio de 2013

Nunca veremos el mar. Juan Barroso.


Nunca veremos el mar
aunque nos mojen las olas.
Somos la fase lunar
de una oscura caracola
que gira contra la luz
en ciega espiral de horas.

Yo desalo epifanías,
Ojos en salmuera secos,
de anunciadas profecías
tu te escuchas en el eco
del corazón eclipsado
en viejo poema hueco.

Nunca veremos el mar
que se oculta tras las olas.
A lo lejos muere el sol
en un rojo que enamora.
Tu te escuchas en el eco
Yo versifico a deshora.

Juan Barroso @2013

domingo, 30 de junio de 2013

Cuando miro mi sombra. Juan Barroso.



Cuando miro la sombra que me sigue,
atada a mí durante el día,
veo la solar radiografía
de ese otro ser
que sin serlo me acompaña.

Es otro yo de amistad ciega
caminando tras de mí, cuando camino,
cegado por la luz que me proyecta
en plano cenital a horizontal tierra.

Se amolda a la pendiete en mi camino,
trepando a las paredes de tu puerta,
cuando el sol desciende a mis espalda
se crece por ver que la noche llega.

En la ausencia de luz mi sombra es todo,
nada en la noche a mi suerte le sujeta.
Mientras muero en el sueño de la idea
recorre en negritud la paz de tu calleja.

Regreso sombra crecido en la mañana
fresco de mar y húmedas tierras,
menguado cuando el sol está en lo alto
vuelvo a crecer cuando la tarde llega.

Cuando miro a esa sombra que me mira
veo en sus pasos la vida de cualquiera.
Baile de sombras que el sol nos va marcando,
monotonos compases de quimeras.

Juan Barroso @2013.

martes, 25 de junio de 2013

En el fondo del alma. Juan Barroso


Mientras que despacio vas matando este verano,
desde el centro descentrado de la idea,
si miras al fondo de tu alma ausente,
en esa pared desconcha que hay en frente,
donde el orin decolora los narcisos,
hay una puerta que parece una salida,
y un cartel de empuje nunca usado.

En ella un satánico triste crucifijo
cromado en negra sangre seca
que hiela la risa al rocio en la mañana.

En ese punto, verás a la derecha
el trono casi nuevo y defecado
de un dios padre siempre ausente
sin rastro del hijo que le hereda,
ni la paloma trinitaria en quien delegan.

A la sombría mano izquierda verás
que pendula ahorcado el proletario,
sus sombras cuelgan bajo el yugo
que miserables subyugan
la bondad interior del edificio
decorando el vacio metafísico.

Sobre esa bóveda de cristal
que tus neuronas cubren
en  vuelo circular unas polillas
revotan atraidas por tu idea.

Son polillas blancas de almas lunares,
amantes del rocío de vientre negro,
melanogaster en tanta teología
que esperan el feliz desanlace de la historia,
la apocalíptica la apertura de la puerta.

Y te animas y empujas como la letra dice,
y la puerta es un falso dibujo que te deja,
en la estacada, con dos palmos de narices.

Y es el muro un infinito bloque de granito
donde toda la oquedad es nada
y todas las salidas ya están tapiadas
siendo a la bóveda de cristal de tus neuronas
hacia donde todas las polillas angustiadas miran
junto con la melanogaster, musca del vinagre,
esperan que fermente el rancio néctar de la orina.

El verano despacio va muriendo
en el centro descentrado de la idea
la mirada ausente inanimada queda
sin alma sin luz sin esperanza.
habrá que desechar la ficticia idea.
El verano despacio va muriendo

Juan Barroso @2013

 

lunes, 17 de junio de 2013

¿Donde se rompió el poema? Juan Barroso


¿En que verso no rimó nuestro poema?
yo fuí la noche, tu eras el día,
tu la verdad, yo la poesía,
yo la incognita, tu el teorema.

Yo buscaba el sonteo, tu un verso libre
o una rima conjugada en asonate
de un arte menor, mas hilarante,
agua y cancion de verde mimbre.

No recuerdo el fonema deshilado
que el  tonto amor dejó a deshora
menguando estos versos deshojado.
Eso no fue amor sino es ahora.

No se que decir.
Yo ahora diría: abrazame fuerte,
lo mas fuerte que puedas

miércoles, 5 de junio de 2013

Poema: "Mira esta foto" Juan Barroso


Mira esta foto. ¿La ves?
 Hasta podría ser bonita. 
Si esos personajes fueran
de teatro fantasías.

Mira al hombre y su mujer.
 ¿que edad podían tener?.
 Parecen viejos.
 ¿No crees?
 Mira sus crías. 
¿Ves en ellas alegría?.
 Yo solo veo miedo y hambre.
 Ni educación ni poesía. 

Ya ves y pasaban hambre
 cuando la mar es tan rica.
Quizás comían morralla,
 lo bueno lo revendían.
 Con lo que venden pescado
 no tienen ni para camisas. 

Y esa niña, la major,
dentro de cuatro días,
por mil reales de ajuar
su padre la vendería.

Esta foto que es historia
nuca podrá ser bonita.
Esta terrible verdad
 tan lejos de la poesía,
suenan a tiempos pasados,
no tan lejos de hoy en día. 

jueves, 30 de mayo de 2013

Indignado. Es muy penosos ver. Juan Barroso.



Y es muy penoso ver 
cada día en Internet
que emprendedores activos
van buscándose aditivos
para torear la crisis.

Y te venden sin querer
pomadas y ungüentos varios,
 menos trasplantes de ovarios
porque es difícil de hacer,
te proponen un cartel,
un logo de indicativo,
mas muerto que redivivo.

 Pero que le vas hacer.
Son los tiempos del cuplé.
Cada cual vive a su modo.

No tenemos mas decoro
de lo que apenas se ve.

Son los tiempos del cuple.
Y que le vamos hacer.

Si eres un indignado,
yo te haré una camiseta,
no por doscientas pesetas,
es un precio desfasado.

Como somos indignados
yo te la imprimo sin iva,
para ti en un precio justos,
tu eres primo y yo a gusto
revoluciono el mercado.

Y es muy penoso ver
cada día en Internet
que esta crisis,
 que es de  todo,
te la comerás tu solo
sino te espabilas bien.

Es muy penoso de ver.
Esta vida es un cuplé
y lo bailarás tu solo.


Comentario:
 Pedonar. Yo bien sé lo complicado que es que ha estas horas de la tarde te vengan con letanías de problemas cotidianos. Con lo fácil que sería pulsar aquí "me gustaría", o que quizás lucharía, por los Derechos Humanos. Ya sea de aquí o el Cubano. 

Con lo fácil que sería que el Jesús de la Agonía me diera un sueldo cristiano. Con lo fácil que sería ser un Cristo Nazareno, no para sufrir, no es bueno, sino para la alegría. Y repartir bendiciones en Internet cada día. Pero hasta aquí quien leería tan pesada letanía  Dame Dios 1000 bendiciones que mis pobres oraciones son sujeto y predicado y algún verbo intercalado para que rime en poesía. 

Es tan penoso de ver cada día en Internet lo que tu ves cada día

30 de mayo de 2013.

Juan Barroso

Ando buscando remeros. Poema breve. Juan Barroso.


A este Quevedo se le fue la olla. Juan Barroso


lunes, 27 de mayo de 2013

Mi indignación del día. Juan Barroso.



Mi indignación del día.

Estoy harto de brujas, 
curación y santería. 
Harto de supercherías
 que intoxican  cada día 
millones de corazones.  

Hasta los web´os estoy 
que pongan invitaciones
 de compartir oraciones 
y que pulses un "me gusta" 
chantajista de emociones.
 Un que si aquí me pulsas
 te daré mil bendiciones. 

Y citan a una virgen santa, 
tontas locas despeinadas 
o una panda de cabrones.
 No son creyentes de dios, 
pues tratan en mercancía, 
 miedos y supercherías, 
sin ningún respeto a dios.

 Estos no conocen dios
 o  ni a madre que los parió. 
Basta ya de redentores, 
de frases  almidonadas. 
Frases tontas que prosperan 
aún sin decirte nada, 
en gusto de los horteras 
o de loca almidonada. 

 Cuanto sabio trasnochado
 recomendando alegría, 
amor y sabiduría, 
cuando en realidad debían
 callar,
 estar encerrados 
o hacerse logotomía.

 Blasfemos adulterados
 que no han empleado un día
 en pensar  lo que sería
 callar con sabiduría .
Que en su fealdad no disponen 
 potestad de bendiciones. 
Tarados de apoplejía. 

Por aquí nos sobran de brujas,
 curación y santería.