martes, 27 de mayo de 2014

la princesa mala


Ella era la buena princesa mala
a la que él amó siempre,
y él, el torpe poeta triste
que soñaba y moría.

Ella era para él la mala
con esa maldad
que su bondad cubría,

Y lo fue para él.

Su vieja enfermedad
que se le diagnosticó más tarde,
fue un trastorno antiguo
de pseudo-poesía.

Tubérculos de literatura rancia
al margen de otras negras manías.

Ella era la buena princesa mala
que tanto quería
y él fue el mal poeta bueno que sufría de noche
en tantos insomnios de poesia,
con la radio fría
que el alma se heló a contra corriente.

Y él pensó que moría.
Lo había pensado siempre.
Y al final sería verdad
porque se moriría
desquiciado en quimeras.
Como se mueren siempre
los locos poetas.

La princesa mala buena
que tanto ha querido
no se fue con otro,
como suele pasar
en otras poesías,
y durmió a su lado.
Y agravó su delirio
de mala poesía.

Y ella sigue siendo
aun en nuestros días
la princesa mala buena
por la que sigue muriendo.

juan barroso. Martes, 27 de mayo de 2014.


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