viernes, 22 de marzo de 2013

Poema a Miguel Hernández: A estas horas de la tarde.

Recreación del Precámbrico. Una Era feliz.

A estas horas. Esta misma tarde podría ser feliz.
Si en la bóveda gris que mi cabeza cierra, 
no anidara una pena personal y antigua,
por esta tierra mía de tonta nobleza.


Ahora mismo. Yo podría ser feliz.
Si el mar inundará esta lúgubre llanura,
para volver un precámbrico feliz.
Repoblando mi casa de lava madura. 


No hay vino que emborrache más,
que esta vida ebria de sudor y pena.
Ni pena amiga que me alivie el alma,
 sellando mi boca esta luna llena.

A estas horas de la tarde podría ser feliz.
Calle abajo suena triste una sirena.
Y verás, como sin duda has visto,
que tengo mis huesos hechos a la pena.


Juan Barroso
Barcelona, a 22 de Marzo de 2013


El último verso es de Miguel Hernandez, y a su memoria dedico mi  poema: 

Tengo mis huesos hechos a la pena
y las cavilaciones estas sienes,
penas que van, cavilación que viene,
como el mar de la playa a las arenas.


Al citar las lúgubres llanuras me refiero a la Llanura de Sierra de Fuentes, 
en Cáceres, donde para mi mal nací.

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